SUSCRÍBASE

GRATIS

con solo ingresar su correo electrónico
09 Abril, 2018 / Seguridad

Osinergmin: Revisión de un accidente por intoxicación en mina ubicada en Oyón

En este caso se analiza el antes y después del incidente, y se brinda una descripción de las causas básicas e inmediatas que lo originaron.

 

 

Este informe es parte de un análisis estadístico de seguridad y un compendio de accidentes de Osinergmin. (FOTO: Internet)

 

El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) expuso un detallado estudio sobre el caso de un accidente mortal de un capataz de mina por intoxicación, sucedido la mañana del 20 de junio del 2013 en el distrito de Oyón, localizado en la provincia limeña del mismo nombre (tajo 972 - nivel 4400, mina Carmen).

 

En el referido día y lugar, se encontraba un grupo de seis trabajadores, entre ellos cuatro supervisores que realizaron diferentes labores en la mina Carmen con fines de control, evaluación y planes operativos.

 

Siendo aproximadamente las 10:45 a.m., el grupo se dirigió hacia el tajo 972 del nivel 4400 e inició el ingreso desde el crucero 838, a través de la ventana y camino vertical. Una vez en el lugar, realizaron el monitoreo de gases, siendo el resultado: 20 por ciento de oxígeno y cero por ciento de otros gases.

 

El capataz inició la subida seguido del ingeniero superintendente de mina. Cuando el quinto trabajador iniciaba la subida, caen partículas de roca, Inmediatamente después escucha gritos: “se está gaseando ¡Hay gas! ¡Hay gas!”. Luego de los gritos, el capataz cayó de cúbito dorsal en el piso del tajo 972 a unos dos metros del camino de subida, a las 11:20 a.m. aproximadamente.

 

El ingeniero quedó mareado en la tercera escalera y no logró bajar por sus propios medios. El resto del grupo logró rescatar al ingeniero y posteriormente la brigada de rescate logró bajar al capataz quien dejó de existir en el proceso de evacuación.

 

Causas y clasificación del accidente

 

Una de las causas del accidente fue la falla o falta de un plan de gestión. En ese sentido, la supervisión y el liderazgo fueron deficientes. La superintendencia de mina permitió conjuntamente con los seis trabajadores, entre ellos cuatro supervisores, inspeccionar el tajo 972, sabiendo que esta labor se encontraba paralizada y/o abandonada desde hace un buen tiempo.

 

Asimismo, hubo una falta y deficiente identificación de riesgos y evaluación de peligros. El titular no bloqueó el ingreso a esta labor, ni señalizó para impedir el ingreso de personas.

 

Otro de los motivos de la tragedia fueron los escasos factores de trabajo como la ineficaz planificación del superintendente de mina, quien coordina verbalmente con la cuadrilla de inspección de labores e ingresa a una labor ciega paralizada y/o abandonada.

 

Además, influyeron algunas condiciones subestándares, por ejemplo, el tajo 972 del nivel 4400 de la mina Carmen no se bloqueó, a pesar de ser una labor ciega paralizada y/o abandonada y encontrarse con deficiencia de oxígeno.

 

Este incidente está clasificado como intoxicación (asfixia), según su tipo; por inhalación de gases con edema pulmonar, según su lesión anatómica; por acto y condición subestándar, según su origen; y como un acontecimiento previsible.

 

Medidas preventivas y/o correctivas

 

Después de este análisis, se infiere que debemos elaborar un programa de inspección de labores abandonadas bajo un inventario para su control. De esta manera, la empresa contratista debe elaborar el programa de inspección e inventario de labores abandonadas o suspendidas de operación y colocar los letreros respectivos. Siendo así, se debe colocar señalización rotulada como ‘labor ciega’, “labor abandonada’, “presencia de gas’ u otros términos, según sea el caso, y la normativa para evitar el ingreso de personas.

SIGUENOS EN: