SUSCRÍBASE

GRATIS

con solo ingresar su correo electrónico
22 Agosto 2018 / Gestión

“Pique esperanza es una novela sobre una minería contemporánea que está en proceso de cambio”

 

Roberto Rosario concedió una entrevista exclusiva a Tiempo Minero en la que conversó sobre su más reciente libro.

 

Escritor plasmó experiencia de años en la minería en su más reciente novela Pique esperanza (2018). (FOTO: Tiempo Minero)

 

 

Con más de 20 años de labor en la industria minera, Roberto Rosario ha trabajado en empresas como Pan American Silver y Volcan en temas de relaciones comunitarias. Su experiencia ha sido valiosa para ser plasmada en obras literarias de minería como Lámpara de minero (2006) y Volcán de fuego (2008).

 

 

El libro narra con detalles el día a día de los mineros en sus faenas de trabajo. ¿En qué testimonios o experiencias se basó para tal relato?

 

A lo largo de 25 años de trabajo en empresas mineras he tenido la oportunidad de conocer la labor de los trabajadores, las condiciones de trabajo, alimentación, seguridad y capacitación. El tener la posibilidad de ingresar a las minas periódicamente me ha permitido de ver de cerca la realidad en el trabajo de los mineros.

 

Tuve la suerte de haber conocido a Jesús Arias Dávila. Recuerdo que él era una persona comprometida con los trabajadores de las minas. Él no tenía ningún problema de ponerse el mameluco de trabajo y trabajar al lado de los mineros. Eso fue una motivación para todos.

 

 

Un punto importante es el de la seguridad en las actividades mineras. ¿Qué tanto se aproxima a la realidad lo reflejado en la historia?

 

“Pique esperanza” es una novela sobre la minería contemporánea que está en proceso de cambio, de mutación. Respecto al tema de la seguridad, para que mejoren las cosas se debe hacer un diagnóstico de la realidad. Esto nos permite vislumbrar qué es lo que podemos hacer para superar las limitaciones que puedan existir.

 

Esta novela es un reflejo de lo que actualmente es la minería. Mi observación de la realidad es al 100% y algunos casos y escenas son reales, con algunos cambios desde luego.

 

 

¿La obra se puede considerar como un justo homenaje a la figura del trabajador minero, en la figura de Teodoro Camayo?

 

No sé si sea un homenaje. Camayo es un personaje que recoge las virtudes de los trabajadores mineros. Y cuando hablo de virtudes me refiero a la profunda admiración que tengo por ellos, desde el más noble perforista, los operadores de equipos hasta los profesionales.

 

 

Algo que resalta en “Pique esperanza” es la constante mención por las creencias mitológicas en las minas en conceptos como el Muki. ¿Cómo es que estos temas han influido en la literatura minera?

 

Han influido tremendamente. La mitología es parte de nuestra idiosincrasia y no debe ser desechada. Es parte de nuestra riqueza cultural. Hubo generaciones de mineros que han crecido con las creencias en esos seres fantásticos que se encuentran en las minas como es el caso del Muki, a quien se le considera como dueño y guardián de los minerales y que no permite que se lo lleven o que hagan agujeros a la mina.

 

Desde la década de los ochenta la leyenda del Muki ha cobrado relevancia en la mente de los obreros mineros. Pero es el caso de los que vienen de generaciones antiguas. Muchos, inclusive, han afirmado que lo veían y que era un personaje juguetón que salía a burlarse de ellos mientras trabajaban.

 

 

Llama la atención, además, las creencias de los mineros de hace 20 o 30 años. ¿Qué es lo que ha cambiado en el imaginario del obrero de mina a lo largo de este tiempo?

 

Respecto a ello, muchos de los trabajadores de las minas no proceden de las áreas aledañas a los campamentos, sino de las mismas ciudades. Por otra parte, volviendo al punto anterior, las nuevas generaciones se han vuelto más empíricas: las creencias sobre seres sobrenaturales, como los Mukis, han perdido relevancia.

 

 

Respecto a lo último, en cuanto al imaginario del trabajador, es el rol de las mujeres en la minería. Un número que ha crecido en los últimos años. ¿Qué piensa usted al respecto?

 

La mujer como el hombre tienen iguales capacidades y potencialidades. En la actualidad  ya no podemos decir que la minería es una labor exclusiva para los varones. En estos tiempos ambos pueden tener las mismas responsabilidades y funciones.

 

He sido testigo de cómo esto ha cambiado. Vi cómo se ha perdido el miedo a que las mujeres ingresen a trabajar en las minas sin ningún problema. Creo que es necesario desaparecer ese miedo a que las mujeres sean parte de los equipos mineros.

SIGUENOS EN: