SUSCRÍBASE

GRATIS

con solo ingresar su correo electrónico
3 Septiembre 2018 / Editorial

¿Qué pasa con la seguridad en las minas?

 

En un fin de semana siete personas han fallecido en distintas operaciones peruanas. Número de víctimas en accidentes mineros crece desde del 2015.

 

 

El viernes 17 de agosto del 2018 será recordado como un día negro para la minería en el Perú. En esa fecha, siete trabajadores mineros perdieron la vida en condiciones y circunstancias distintas. Seis de ellos fallecieron en la mina “La Candelaria”, en Camaná, Arequipa. Mientras que otro, un trabajador de Antapaccay, murió el mismo día al caer de una pala mecánica.

 

No se trata de casos aislados. En su edición del martes 21 de agosto, Tiempo Minero publicó un informe (http://tiempominero.com/contenido.php?id=697) que detalla que según el Ministerio de Energía y Minas en este año los fallecidos a causa de accidentes de trabajo en minas suman 23 personas.

 

El reporte “Estadística de Accidentes Mortales en el Sector Minero”, elaborado por la Dirección de Técnica Minera, indica que en el mes de enero hubieron 2 fallecidos; en febrero, 1; en marzo, 2; en abril, 5; en mayo, 3; en junio, 2; en julio; y, en lo que va de agosto, 7.

 

En cuanto a las causas de los accidentes se pueden determinar las siguientes: caídas de objetos, derrumbes, caídas de personas, exposición o contacto con sustancias nocivas o radiaciones, exposición o contacto con corriente eléctrica, etc.

 

Lo grave del asunto es que el rango del número de víctimas en accidentes mineros, lejos de disminuir, aumenta. Es así que en el informe se detalla que en el 2015 el número total de personas fallecidas fue de 29; en el 2016, 34; y, el año pasado, 41.

 

La pregunta de esta editorial cae madura: ¿Qué pasa con la seguridad en las minas? En toda operación, la vida del personal es más que primordial y se debe velar constantemente por su integridad. En otras palabras: el colaborador es aquella fundamental e indispensable por la que una mina funciona. Sin ella, simplemente sería inexistente.

 

Las empresas deben tener como principal objetivo garantizar las mínimas condiciones de seguridad para las diferentes labores en las minas. Se requiere del compromiso de empresarios, gerentes e inversores para proveer del equipamiento necesario en las distintas áreas de trabajo de las minas.

 

La meta es solo una: que cada minero llegue a casa al finalizar el día. La pérdida de un trabajador resulta devastadora para los familiares o inclusive a los mismos compañeros de faena. Sin embargo, implica una pérdida de productividad que se traduce en la interrupción de los procesos.

 

La capacitación constante también resulta necesaria en este aspecto. Los diplomados en Gestión en Seguridad Minera o Seguridad Basada en el Comportamiento en Minería son una alternativa para un mejor planteamiento de estrategias organizacionales para crear comportamientos seguros y, de esa manera, reducir el índice de accidentabilidad presentes en las operaciones mineras.

SIGUENOS EN: