SUSCRÍBASE

GRATIS

con solo ingresar su correo electrónico
14 Febrero, 2018 / Metalurgia

Mina chilena pone en marcha planta que separa al 100% arsénico y antimonio

Tras una investigación de más de cuatro años, el proceso que ha sido aplicado en el  proyecto minero Chuquicamata, ya está en pleno funcionamiento.

 

Proceso permite una separación del 100% del arsénico y antimonio. (FOTO: Codelco)

 

Con el objetivo de limpiar el polvo del cobre que se produce en las fundiciones mineras, la Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco) invirtió US$/5 millones en la única planta a nivel mundial dedicada al abatimiento (separación) del arsénico y el antimonio en el norte de ese país.

 

Luego de cuatro años de investigación en conjunto con científicos canadienses, la empresa Ecometales (perteneciente en su totalidad a Codelco) puso en marcha esta planta ubicada a 35 kilómetros de Calama, destinada a separar estos componentes que provienen del polvo que se desprende del proceso cuprífero.

 

El arsénico es considerado un elemento tóxico, puesto que perjudica la salud de quienes se exponen a este, pudiendo causar problemas respiratorios, infertilidad o problemas cardíacos, entre otros. En Chile se encuentra en altas concentraciones no sólo en el material minero sino que también en el agua, por lo que el proceso de purificación es relevante, especialmente para los habitantes del norte.

 

Ecometales es la continuación de Alliance Copper Limited, empresa que se formó el 2001, una sociedad entre BHP Billiton y Codelco. Esta terminó el 2006 y Codelco compró el 50% perteneciente a la británica australiana, consolidando su operación.

 

Planta que procesa el 100% de Chuquicamata

 

El gerente general de Ecometales, Iván Valenzuela, explica que el proceso comienza cuando se trasladan los polvos (residuos de la fundición) en camiones desde la Fundición Chuquicamata a la planta donde se procesan. "Ahí se les saca el cobre para abatir el arsénico y el antimonio. Eso se saca del flujo del cobre y lo deja limpio. Se devuelve de Chuquicamata y va a las plantas de electroobtención, ya sin arsénico y sin antimonio".

 

Luego, ambos elementos se filtran en la planta y se genera un material estable para que no quede expuesto a la atmósfera o a las aguas como residuo peligroso que puede contaminar. "Se acumula y se guarda, se deposita bajo condiciones que no afecten ni el medio ambiente ni las aguas ni las personas", agrega Valenzuela.

 

El material que queda del proceso del arsénico se llama escorodita, un residuo no peligroso, que se dispone a 1 kilómetro de la planta en un depósito que cumple con todos los estándares ambientales y que tiene una capacidad para guardar estos residuos de entre 10 y 20 años.

 

La planta tiene capacidad para abatir hasta 10 mil toneladas de arsénico y recuperar más de 25 mil toneladas de cobre al año. Además, una de sus virtudes es que tras la remoción de ambos elementos contenidos en los polvos de fundición, Ecometales envía de vuelta a la División Chuquicamata una solución concentrada de cobre (PLS), libre de impurezas, la que permite producir cátodos con mayor valor comercial.

 

"Una fundición con altas temperaturas sale con mucha presión y se volatilizan ciertas partículas que se transforman en polvo, que se puede hacer re circular pero si esa volatilización lleva componentes como impurezas llega un momento en el cual esto afecta la calidad del cobre que sale de la fundición. Si tiene un nivel de impureza alto, hay que sacarlos del proceso de fundición", explica.

SIGUENOS EN: