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11 Noviembre 2018 / Gestión

¿Qué hay por delante para el sector minero de México?

A pesar de su pujanza, sector aún lucha con los riesgos de seguridad y los conflictos con las comunidades locales.

 

Un camión que lleva mineral de plata se conduce a través de un túnel en la Asocicación de Minería Santa María de la paz y Anexas SA en el estado de San Luis de Potosí, México. (FOTO: Bloomberg) 

 

México es el primer productor mundial de plata y el segundo mayor productor de oro en América Latina. El sector se enfrenta a una dinámica de seguridad complicada en estados como Veracruz, Guerrero y Chihuahua y al aumento de las protestas sociales por cuestiones ambientales en muchas partes del país. En Guerrero, tres empleados de Goldcorp fueron secuestrados y asesinados en 2015. En 2014, Grupo México, una empresa minera propiedad del multimillonario mexicano Larrea, se enfrentó a las principales protestas después de un derrame químico masivo en una de sus instalaciones en Sonora.

 

Un informe reciente de Ernst & Young advierte que "el acceso a la tierra (en México) es un problema particularmente complejo, especialmente en las comunidades indígenas autoproclamadas, dado el régimen de propiedad comunal que aún prevalece en gran parte de México". Si bien los proyectos individuales pueden enfrentar protestas de los residentes locales en las últimas décadas, el gobierno federal de México ha trabajado para atraer la inversión extranjera en la minería. México está en camino de alcanzar un máximo de cuatro años en inversión extranjera directa en minería en 2018.

 

Los proyectos mineros han generado una gran controversia en muchas partes de México en los últimos años. El sector ahora enfrenta un mayor riesgo político. El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), envió algunas señales contradictorias con respecto a su visión del sector minero. Muchos analistas siguen creyendo que el desarrollo económico y la creación de empleos son más altos en la lista de prioridades de AMLO que la conservación ambiental.

 

Imbuido de los valores de la antigua escuela de México, AMLO puede estar más abierto a apoyar proyectos mineros que la mayoría de los progresistas modernos en las Américas. Para descubrir lo que está por delante del sector minero de México, contacté a Craig Dempsey, CEO de Biz Latin Hub, una consultora de servicios empresariales enfocada en América Latina.

 

Sin embargo, el sector aún lucha con los riesgos de seguridad, como el robo, el secuestro, la extorsión, el hostigamiento del personal minero, los ataques de cadena logística y los conflictos con las comunidades locales. En mayo, la compañía canadiense Pan American Silver redujo las operaciones y suspendió los movimientos de personal en su mina Dolores en Chihuahua debido a preocupaciones de seguridad. En el mismo mes, Grupo México informó que los descarrilamientos de trenes de carga entre Veracruz y el centro de México fueron causados por sabotaje, con un costo aproximado de USD $ 16 millones.

 

Estos riesgos no solo afectan a los trabajadores, sino también a las partes interesadas más amplias, como las comunidades locales, los inversores y las autoridades locales.

 

Por otro lado, ha habido signos positivos en los últimos años en forma de mayor inversión. Por ejemplo, este mes, Sempra Energy firmó un contrato de combustible refinado a largo plazo con Chevron Combustibles en la infame región de Sinaloa, y destacó que a pesar de los problemas de seguridad, la región sigue siendo comercialmente atractiva, con ganancias para empresas privadas.

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